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Consulta Gratuita

Mantenimiento de Moodle

Mantener una plataforma no es esperar a que se caiga. Es vigilar lo que falla en silencio, porque una plataforma que se cae te avisa y una que hace mal las copias no te avisa hasta el día que las necesitas.

Esta página no habla de tiempo de actividad. Habla de las averías que hemos encontrado en plataformas que, según todos sus indicadores, estaban perfectamente.

Dónde suele atascarse

Las copias nunca se han restaurado

Se hacen todas las noches y el panel las da por buenas. Nadie ha probado nunca a devolver una a un entorno limpio, que es lo único que demuestra que sirven para algo.

El cron se paró hace semanas

Sin error visible. Simplemente los correos dejan de salir, las notas no llegan al libro de calificaciones y las tareas programadas se acumulan. Se descubre cuando alguien reclama.

Va lento sólo el día que importa

El resto del mes responde bien. El día de apertura de matrícula se arrastra, y para entonces no hay tiempo de averiguar si es la máquina, la base de datos o una consulta concreta.

La actualización lleva dos años aplazada

Cada mes que pasa el salto es mayor y da más miedo. Cuando por fin toca ya no es una actualización, es una migración con todo lo que eso arrastra.

Nadie sabe qué se ha tocado

Sin entorno de pruebas y sin registro de cambios, cualquier ajuste se hace en producción. Y cuando algo se rompe, no hay forma de saber qué lo rompió.

Hay funciones que no hacen nada

Ajustes que aparecen en el formulario, se marcan, se guardan, y detrás no hay código. Es el fallo más difícil de detectar porque la interfaz dice que funciona.

Las averías que no dan error

Una plataforma caída se detecta sola: alguien llama. El mantenimiento serio se ocupa de lo otro, de lo que funciona mal sin que nada lo indique. Éstas son reales, encontradas auditando nuestra propia casa:

Un formulario que responde perfectamente y no captó un solo contacto

Un ajuste de configuración hacía que el servidor rechazara cada envío por venir de un origen que no reconocía. El formulario se veía bien, el código estaba bien escrito, todas las comprobaciones automáticas daban verde — porque leían ficheros, y ninguna llegaba a enviar el formulario. Estuvo días sin captar nada. La lección: una comprobación que no hace una petición de verdad no comprueba nada.

Copias que restauran en un estado roto

Uno de nuestros desarrollos guardaba en la copia de seguridad la lista de contenidos de una actividad, pero no el catálogo al que esa lista apuntaba. Restaurando en la misma plataforma funcionaba. Restaurando en otra, las referencias apuntaban a contenidos que no existían — o peor, a otros distintos que casualmente tenían ese identificador. Sin ningún error por medio.

Ajustes que no ejecutan nada

Encontramos un módulo que declaraba soportar el seguimiento de finalización por visita. La casilla aparecía en el formulario, se podía marcar y guardar, y en todo el código no había una sola llamada que la disparase: esa condición no se cumplía nunca. Lo mismo con el trabajo por grupos, anunciado y sin lógica detrás.

Imágenes que funcionan hasta el día que mueves el dominio

Contenido enlazado con la dirección completa del sitio en vez de con una ruta relativa. Funciona mientras el dominio apunte donde apuntaba. El día del cambio, todo lo que no se hubiera copiado se queda en blanco, y ninguna comprobación se entera: el código no ha cambiado, sólo ha dejado de existir lo que había al otro lado.

Cómo se vigila lo que no da error

De estos casos sale un método, y es lo que aplicamos:

  • Restaurar una copia de verdad, con calendario. A un entorno limpio y comprobando que la plataforma arranca y los datos están. Una copia sin restaurar es una hipótesis.
  • Comprobar con peticiones reales, no leyendo ficheros. Enviar el formulario, pedir la página que redirige, provocar el error 404. Es la única forma de ver lo que sólo existe con el servidor en marcha.
  • Vigilar que las tareas programadas corren. Y avisar cuando lleven más de una hora sin hacerlo, en vez de esperar a que se note.
  • Medir el rendimiento antes del día grande, no durante.
  • Entorno de pruebas y registro de cambios. Para poder responder «qué cambió» sin adivinar.
  • Actualizar seguido y en pequeño. Doce actualizaciones pequeñas cuestan mucho menos que una grande aplazada dos años.

Cómo lo resolvemos

Que lo mantengamos nosotros

Actualizaciones de seguridad, copias diarias verificadas, salto de versión mayor una vez al año y horas de soporte funcional incluidas según el tramo.

Tu plataforma, gestionada →

Horas para lo que surja

Si mantienes tú la plataforma pero necesitas a alguien para lo que se atasca: una revisión de rendimiento, una actualización delicada, un informe nuevo.

Bolsa de horas →

Una revisión para empezar

Estado de las copias, versión y salto pendiente, plugins instalados y cuáles están abandonados, rendimiento y qué se ha tocado del núcleo. Con informe escrito.

Bolsa de horas →

Preguntas frecuentes

¿Qué entra y qué no en el mantenimiento?

Entra lo que mantiene la plataforma en pie: actualizaciones de seguridad, copias, incidencias y el salto de versión anual. No entra el desarrollo nuevo —un informe que no existía, una integración, un plugin— y eso va por bolsa de horas. La frontera se dice por escrito antes de firmar, porque es la principal fuente de discusión en este tipo de contrato.

¿Dais soporte 24 horas?

No. Soporte por ticket en horario laboral, con objetivo de respuesta de un día hábil. Si tu operación necesita cobertura de madrugada, necesitas un partner certificado con acuerdo de nivel de servicio, y es mejor saberlo ahora que descubrirlo un domingo.

¿Podéis mantener una plataforma que no habéis montado vosotros?

Sí, y es lo más habitual. Empieza siempre por una revisión: hay que saber qué hay antes de responsabilizarse de ello. Si aparece algo que hay que arreglar antes de poder mantenerla con garantías, se dice y se presupuesta aparte.

¿Y si mi plataforma está muy desactualizada?

Se planifica como una migración, no como una actualización: copia, entorno de pruebas, salto por etapas y verificación en cada una. Es más trabajo, pero saltar tres versiones de golpe en producción es la forma más rápida de perder una plataforma.

¿Avisáis si algo va mal o espero a que se rompa?

Avisamos. Es justamente el sentido de esta página: los fallos que importan no se anuncian solos, hay que ir a buscarlos.

Del blog

¿Cuándo restauraste una copia por última vez?

Si la respuesta es «nunca» o «no lo sé», eso es lo primero que miraríamos. La consulta es gratuita y de ella sale un diagnóstico escrito.

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